Los nuevos vuelos baratos
Esta semana hemos tenido ocasión de asistir a la quiebra de Air Comet, que ha dejado abandonados a su suerte a miles de pasajeros que han perdido su dinero y la posibilidad, en muchos casos, de reunirse con sus familiares esta Navidad.
Esto no es algo que sólo suceda en España, sino también en otros países; hace días un problema parecido ocurría con la aerolínea escocesa Flyglobespan, y lo mismo ha ocurrido en otras partes del mundo en los últimos meses.
La crisis general que atraviesa el sector ha borrado del mapa a algunas aerolíneas y colocado al borde de la desaparición o de la fusión a otras muchas.
Sólo el petróleo, con sus precios bajos en los últimos meses, ha podido salvar a otras aerolíneas que han logrado mantenerse hasta el momento sin sufrir grandes pérdidas, e incluso declarando moderadas ganancias.
Con sus clientes, los pasajeros, afectados por la crisis económica y el paro, haciendo viajes cada vez más cortos o usando medios más económicos para desplazarse que el avión, el desenlace de la crisis era algo ya previsto.
Las aerolíneas empiezan a tomar medidas para librarse de un descalabro mayor en 2010, fusionándose para reducir los costos operativos y planteando modelos de vuelos que puedan ser asequibles para el pasajero y rentables para las compañías.
No es tarea fácil, mas sí es necesaria, ya que la economía no permite a los pasajeros pagarse vuelos caros que incluyan comodidades y servicios que de momento quedan fuera de su alcance.
Excepto para el caso de los clientes de clase ‘business’, que están dispuestos a pagar más por volar con mayor comodidad, los vuelos deberán ser más baratos de lo que lo eran hasta hace poco.
Estos vuelos estarán desprovistos de servicios accesorios o no necesarios, pero sin caer en radicalismos ahorrativos extremos, como los de pagar por ir al servicio o ir de pie dentro de la aeronave.
Esta medidas ya están siendo implementadas por las compañías aéreas consideradas como tradicionales, pero ahora deberán aprender a vender este producto a los pasajeros, que hasta ahora las perciben como aerolíneas de precios no precisamente baratos.
Cuando hemos preguntado a los pasajeros que esperaban en Barajas por la quiebra de Air Comet, porqué habían comprado sus vuelos con esta compañía, muchos han comentado que compraron sus billetes en Air Comet porque eran más baratos que otras compañías aéreas.
No sabemos si ésto era así en todos los casos, pero lo cierto que el importe de los billetes que comentaban no era el que podría considerarse como precio de un vuelo barato, aunque quizá rezonable tratándose de fechas próximas a la Navidad.
Muchas personas compran más frecuentemente por lo que creen saber que por la realidad misma de las cosas, por lo que no es raro que en un tema tan difícil como el de conocer si el precio de un vuelo es caro o no para unas determinadas fechas, muchos se inclinen por comprar en compañías que tienen fama de vender vuelos baratos, con la esperanza de que así es más probable comprar un vuelo de bajo precio.
Ryanair, easyJet y otras compañías de vuelos baratos ya están tomando medidas para ahorrar y frenar su expansión con los costes que ello conlleva, por lo que sus vuelos, quitando los anecdóticos vuelos publicitarios a un euro que les ayude a conservar su fama de compañías de bajo coste, tendrán un precio más caro, ajustado al modelo de vuelos baratos que preparan también las aerolíneas tradicionales.
Y es que si no se hiciese así, nuevas quiebras de compañías de vuelos baratos estarían a la vuelta de la esquina, cuyos pasajeros correrían igual suerte que los afectados por el cierre de Air Comet.
Afortunadamente, parece que sus propietarios están tomando medidas para evitarlo, por lo que podemos ser optimistas y confiar en que en el futuro seguiremos contando con vuelos baratos para nuestros viajes.
