Comprar Vuelos Baratos – Opinión

Aerolíneas de medio y de bajo costo: el futuro

Martes, 24 de agosto de 2010
Por Eladio García

La crisis que ha afectado a la economía mundial durante los últimos años ha supuesto también para las aerolíneas consideradas como tradicionales o de alto costo, un duro golpe para sus economías, inflexibles e incapaces de adaptarse a las necesidades reales de un mercado que requiere economía de medios y ahorro de recursos para sobrevivir en tales circunstancias.

Las aerolíneas denominadas de bajo costo han capeado el temporal de la crisis con mucho mejor suerte, y en medio de las pérdidas generalizadas en las aerolíneas tradicionales, las de bajo costo saldan sus balances con pérdidas mínimas e incluso con ganancias.

Aunque da la impresión de que la crisis global empieza a remitir y las aerolíneas han mejorado sus números en los últimos meses, un escenario demasiado optimista no permitiría una visión real del panorama en el cual todavía muchas compañías aéreas enfrentan o tienen que enfrentar duros procesos de reestructuración y ajuste de sus costos para resultar viables en el nuevo mercado surgido de la crisis.

Así, podemos ver como las alianzas, asociaciones para operar o fusiones están a la orden del día: cualquier movimiento será bueno para fortalecer la economía de las aerolíneas y competir con menores gastos por un mercado que no absorbe los altos costos que las compañías tradicionales todavía tienen.

En la Compañía Mexicana de Aviación tenemos un ejemplo actual, al verse al borde de la quiebra, con su actividad disminuida a términos mínimos por falta de recursos económicos, ahora en manos de nuevos propietarios, que de momento han dicho que trazarán un plan de 100 días para relanzar las actividades de la compañía, cosa que quizá puedan lograr con la ayuda de los sindicatos que parecen dispuestos a ajustar sus percepciones a términos que ayuden a conseguir la viabilidad perdida.

Hoy también han aparecido informaciones que apuntan a que Aeroméxico, la primera aerolínea mexicana también podría verse enfrentada en breve a un proceso de reestructuración de similares proporciones al que está atravesando la segunda línea aérea en importancia del país azteca, dentro del proceso general de adecuación de este sector a las nuevas necesidades.

En el futuro, las aerolíneas de alto costo están destinadas a desaparecer, salvo algunos casos aislados, y la mayoría de ellas tendrán que disminuir sus costos para poder competir en condiciones ventajosas con su competencia.

Ya hace tiempo que los despilfarros han comenzado a atajarse en la mayoría de las aerolíneas y ahora muchas están inmersas en ajustar los costos de personal y otros gastos a los términos requeridos por la nueva situación de la industria.

Cuando dentro de un tiempo hayan finalizado los ajustes, tendremos una nueva generación de aerolíneas de medio costo, donde también también tendrá cabida una bien estudiada clase “business” para los clientes que demandan comodidades extras y que son una inestimable fuente de ingresos para las aerolíneas.

Al comenzar la crisis algunas aerolíneas pensaron en la eliminación de la clase “business”: ahora reconsideran la idea pues esta clase, para los viajeros de negocios o para aquellos a quienes no importa pagar un dinero extra por su comodidad, siempre tendrá demanda.

Sin embargo, para el resto de pasajeros deberán ofrecer vuelos baratos, aunque mejorando la calidad que ofrecen algunas compañías de bajo costo, con un catálogo de cargos adicionales limitado a unas cuantas partidas verdaderamente opcionales, como los que ya la mayoría de las aerolíneas ha empezado a implementar.

Las aerolíneas de bajo costo tienen por su parte la supervivencia asegurada, al menos en muchos países, y éstas seguirán manteniendo sus clientelas e incluso incrementándolas, ofreciendo unos precios más bajos que los de las compañías tradicionales recicladas, y siempre con apariencia de precios muy bajos, complementando sus ingresos auxiliares con un amplio catálogo de servicios opcionales que sean comprados por una amplia mayoría de sus clientes.

Estas compañías ofrecerán escasos o nulos servicios sin cargo y el desglose de servicios complementarios será enorme, ya que no sólo compañías como Ryanair están pensando en cobrar por ir al baño de la aeronave, sino que ésto también lo plantean aerolíneas de bajo costo americanas, alguna de ellas ya está estudiando un desglose minucioso de “comodidades” a vender al pasajero, fuera de tarifa, como asientos cercanos a la salida (ya se hace), reposacabezas más cómodos, respaldos reclinables, lugares de ventanilla y muchas más.

Las nuevas compañías de medio costo y mejores prestaciones quizá deban huir del desglose prolijo, ya que es bueno recordar que tan malo puede ser no llegar, como pasarse.

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