Vuelos de corto recorrido y alto precio
Hace unos días, Lupita, una seguidora de Twitter, me comentaba con muy buen criterio que tras observar los precios de los vuelos que normalmente publico en esta red social, se había dado cuenta de que los vuelos de corto recorrido, que componen los diversos destinos nacionales, eran más caros que los de muchos destinos internacionales.
En general, se entiende razonablemente que los vuelos de corta distancia y menor duración deben ser de más bajo precio que los de larga distancia, como es el caso, por ejemplo, de un vuelo entre Madrid y Nueva York.
Sin embargo, a día de hoy, son tantos los factores que intervienen en el precio, que no es difícil que un vuelo de menos de dos horas sea más caro que uno de seis, o incluso que uno de diez o doce horas.
Diferencias de precios
Para averiguar algo más sobre el precio comparativo de los vuelos me preguntaba hace un rato qué diferencia de precio supondría viajar esta última semana de diciembre desde Madrid a Nueva York, en lugar de hacerlo a un sitio más cercano, como es el caso de Menorca, por ejemplo.
Podría suponerse que en ambos casos los precios para un vuelo de ida y vuelta serían bastante elevados, ya que en primer lugar faltan solo un par de días para la salida del vuelo, y en segundo término estas fechas de fin de año son de gran demanda, ya que la mayoría de las personas que toman un merecido descanso aprovechan para viajar en Año Nuevo a su destino preferido.
Sin embargo, muchas de las ideas preconcebidas no se corresponden a veces con la realidad, así que decidí averiguar el precio de un vuelo para salir el sábado 24 de diciembre y regresar el 31 de este mes.
Mejor volar más lejos
El vuelo de Madrid a Menorca pude comprobar que, en efecto, tenía un precio muy elevado, mucho más de lo que en principio supuse, y así la oferta de Iberia (Air Nostrum) para viajar en esas fechas era de 615,18 euros, por un tiempo de vuelo de una hora y 30 minutos en cada trayecto.
Si me decidía a viajar a Nueva York, el precio era más reducido, ya que el viaje de ida y vuelta en las mismas fechas hasta la capital americana podía hacerlo empleando para ello un presupuesto de 465 euros, todo ello en un recorrido varias veces superior al del vuelo a Menorca.
De estos datos podría inferirse que los procrastinadores que dejan la programación de sus viajes para última hora, o bien aquellos a quienes les surge la oportunidad de viajar en el último momento, podrán encontrar mejores y más baratas ofertas para viajar a algunos destinos relativamente lejanos que para hacerlo a lugares más próximos.
La distancia no importa

Los precios de los vuelos no siempre se corresponden con la distancia al destino.
En este sentido, además, parece que el hecho de tomar un vuelo “para el día siguiente”, o incluso la circunstancia de que se trate de las vacaciones de fin de año, donde la demanda es mucho más elevada, no influye apenas en el precio del vuelo a Nueva York, pero sí influye de manera, quizá exagerada, en algunos vuelos a destinos nacionales de corta distancia.
Incluso si me decidía por lugares más lejanos en Estados Unidos, como por ejemplo, Los Ángeles, podría viajar en las mismas fechas de ida y vuelta que a Menorca por 630 euros, prácticamente el mismo precio que iba a emplear en el vuelo a la capital balear.
Difícilmente pueden entenderse estas diferencias en las mismas fechas, en las que, a lo que se ve, tiene parecido precio un vuelo doméstico de hora y media que otro intercontinental de casi 13 horas.
Vuelos no rentables
Curiosamente, parece ser que Air Nostrum ha previsto cancelar este vuelo directo con Menorca a partir del 11 de enero por falta de rentabilidad, debido a la caída de la demanda, ofreciendo la conexión con esta isla vía Palma de Mallorca.
Parece lógico esperar que en unos momentos de crisis global que ya ha causado el deterioro económico en muchos posibles viajeros, los precios tan elevados supongan una caída inmediata de la demanda, tanto en viajeros de negocios como en pasajeros que viajen por razones turísticas o familiares.
Desde luego, es evidente que los elevados precios de los combustibles juegan en contra de las compañía aéreas, elevando considerablemente sus costes y obligándolas a efectuar recortes en las rutas carentes de una mínima rentabilidad.
Otras soluciones
Sin embargo, esto no parece afectar en igual medida a las compañías de bajo coste, que aparentemente resisten mejor los efectos de la crisis económica y de los altos precios del petróleo.
Mi impresión, sin embargo, es que tanto la incertidumbre económica como el elevado precio de los combustibles no parece que vaya a mejorar, ni mucho menos a resolverse, de forma inminente, por lo que las compañías tradicionales tendrán que adaptar mejor sus precios a las necesidades del mercado en este momento.
Con tarifas tan elevadas como las comentadas, y otras que acostumbran a verse, no parece que vayan a resolver sus problemas, por lo que tendrán que aplicar soluciones más ingeniosas para mantener a sus clientes, si no quieren que estos pasen, cada vez en mayor medida, a las aerolíneas de bajo coste.
Iberia Express a la palestra
Quizá por eso Iberia haya abierto ya una convocatoria de empleo para Iberia Express, la nueva filial de bajo coste que estrenará el año que viene.
Ignoro en qué medida la nueva aerolínea contribuirá a mejorar los precios y evitar que muchos vuelos de corto recorrido tengan unos precios tan elevados en España.
Algunos mantienen expectativas de que esta nueva “low cost” mejore el panorama de los precios, al aumentar la competencia, de forma que Iberia recupere además un mercado que parece escapársele de las manos.
Mi opinión se mantiene aún en el campo de la prudencia, al menos hasta no vislumbrar signos claros del desempeño.
Habrá que esperar y ver.





